El entrenador de la Borravino dio sus sensaciones de la gran experiencia en el Torneo Argentino.
Pablo Moyano y Mendoza estuvieron en las puertas de meterse en las semifinales del Torneo Argentino, lugar que hubiese sido histórico. Una bola caprichosa nos negó la posibilidad de acceder a estar entre los cuatro mejores equipos y el mismísimo seleccionador nos contó lo vivido en Misiones.
«El balance es muy positivo. Fuimos de menor a mayor, llegando a jugar un básquet de gran nivel con equipos formados por jugadores de la Liga Argentina en su mayoría. Se fueron cumpliendo los objetivos que nos pusimos, no pelear el descenso y de ahí competir de igual a igual con los mejores, pensando estar en semis. Estuvimos muy cerca, a pocos segundos de lograrlo. Una lástima, pero no me quito el gran gusto de haber compartido el argentino con este grupo de jugadores que quisieron representar a Mendoza y lo dejaron todo en la cancha».
«Agradecido también a la Federación por confiar en mi. A mi cuerpo técnico, formado por dos entrenadores de excelencia (Fernando Minelli y Martin Ramos), y mejores personas; y por último a mi familia (Sole, Franco y Federica), que me apoyan incondicionalmente en esta pasión que tengo por el básquet», concluyó Moyano.
